sopa arvejas

LA SOPA MÁS VERDE

Se viene una ola polar, dijo el noticiero. Así que continuemos hablando de sopas.

El mundo de las oficinas está poblado de sobrecitos de sopas deshidratadas, por lo que entiendo cada vez con sabores más complejos [al menos así se anuncian]. Aparecen cerca del mediodía, cuando no es todavía hora de almorzar, y sus olores van apoderándose de los escritorios, de a poco. Es más, alrededor de la 1pm siempre puede verse en la cocina al menos una taza con rastros verdes, anaranjados o rojos, prueba irrefutable de que un sobrecito más ha cumplido con su misión.

El tema, para mí, es el siguiente: si bien entiendo lo prácticas que son estas sopas y lo genial que es resolver un problema simplemente abriendo un sobre, el contenido me resulta altamente dudoso [¿espárragos en polvo, en serio?], y prefiero aguantar el hambre y esperar al almuerzo. Además, lo cual suma a mi desconfianza, para mí todas siempre tienen olor a arvejas.

De hecho, tan asociada tengo la sopa de arvejas con la deshidratada, que nunca se me había ocurrido hacer una de arvejas frescas en casa, hasta que encontré esta receta, y la hice el otro día. Y mi veredicto es: esta sopa tan, pero tan verde, cremosa y delicada es capaz de convertir a cualquier acérrimo tomador de sobrecitos [¡si le gustan las arvejas!].

Sopa de arvejas y puerro con aceite de albahaca

[adaptada de Yotam Ottolenghi]

Ingredientes – para 4 personas

Para la sopa

  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 20g de manteca
  • 3 puerros picados chicos
  • 4 echalottes, peladas y picadas
  • 2 dientes de ajo, pelados y cortados por la mitad
  • 2 pencas de apio, cortadas finas
  • 2 hojas de laurel
  • 800g de arvejas frescas
  • 1 litro de agua
  • 1.5 cubitos de caldo de verdura
  • jugo de un limón
  • sal y pimienta

Para el aceite

  • 2 ataditos de albahaca fresca
  • 1/2 diente de ajo
  • 100ml de aceite de oliva
  • una pizca de sal y pimienta

Hacer el aceite, triturando con una mini pimer todos los ingredientes hasta que queden bien emulsionados. Reservar [dura dos días en heladera].

Para la sopa, calentar el aceite y manteca a fuego bajo en una olla grande. Agregar puerros, apio, laurel, echalottes y ajo con un poquito de sal y pimienta, y saltear durante 20 minutos, revolviendo cada tanto para caramelizar, cuidando de que no se quemen.

Sumar el agua, caldo, jugo de limón y las arvejas. Esperar a que hierva el agua, y cocinar 5 minutos más. Retirar del fuego, quitar las hojas de laurel, y procesar la sopa con una licuadora o mini pimer hasta que esté bien cremosa. Si quieren, pueden colar la sopa para que no quede grumosa; yo no lo hice.

Volver a calentar la sopa, a fuego medio. Ajustar la sal y pimienta si fuera necesario, y servir en boles con un chorrito del aceite de albahaca arriba.

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Categorías:Hortalizas y hojas

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